Con la llegada del verano, el escote recupera el protagonismo que perdió durante meses, oculto por bellas bufandas y suéteres abrigadores. Esta es una zona con pocas glándulas sebáceas y de piel muy fina, lo que la convierte en el lugar perfecto para la aparición de arrugas, impurezas, estrías y puntos negros.
A estos problemas estéticos se les debe de sumar la flacidez, que llega de la mano de los cambios hormonales, en el peso, la exposición a los rayos ultravioleta, el embarazo y el inevitable transcurso del tiempo.
La tecnología al servicio de tu busto
“La Luz Pulsada Intensa (IPL) y los diferentes tipos de láser se han convertido en una de las herramientas más eficaces para deshacerse de las manchas, las pecas, la piel roja y las estrías del escote”, explica la doctora Josefina Royo de la Torre, subdirectora del Instituto Médico Láser de Madrid.